A
las 11 de la mañana, después de sortear enormes
dificultades para terminar de fregar la cocina, el comedor
y los baños, pudimos marchar. A ritmo suave y con
una ligera brisa, llegamos a la Cañada Real, allí
repusimos fuerzas y continuamos hasta la capilla de San
Roque.
(Atención
para el infantil, está muy guapo, hicieron una cuadra,
con mesa, cocina,, sólo falta que pongan a funcionar
el pozo para tener agua).
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