El último
día es un poco especial, hay que recoger todo, limpiar
y también despedirse, a veces resulta difícil,
porque queramos o no, a las personas se les coge mucho cariño.
Alguna lágrima cayó por el campamento.
El regreso fue
bueno y sin ningún contratiempo.
El
campamento juvenil ha terminado,
comenzamos
a preparar el del año 2005.
¡Os
esperamos! |